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DISFRUTANDO A TOPE DE LA GRADUACION

Hola. Mi nombre es Andrea y tengo 24 años. Hace cinco años que salgo con un chaval el que se ha diplomado este año en Historia. Lo que les contaré sucedió la noche de su graduación.

Él se llama Javier, estudiaba en una urbe diferente a la nuestra, compartía piso con otro muchacho y otra muchacha, Ana y Manuel, ninguno de los 2 tenía pareja, aquella noche todo fueron celebraciones, risas y mucho alcohol, llegó la hora de irnos a dormir, se fueron a sus habitaciones y me quedé en el baño para ponerme un conjunto muy sensual que me había comprado para la ocasión, deseaba darle el regalo que se merecía a Antonio por su graduación.

Al salir del baño me hallé con su compañero el que al verme me miró de arriba abajo y pude advertir una enorme erección en él, probablemente imaginó lo que le podría hacer a mi novio con esa pinta. Me sonrió y no afirmó nada, me metí en la habitación de mi novio y no deseé comentarle nada de que me habían visto de esta forma, mas me había excitado mucho al saber que me había visto y sobretodo por saber que le había excitado, jamás había hecho el amor con absolutamente nadie más que con mi novio.

Empezamos a hacer el amor con mucha pasión, le encantó mi conjunto y además de esto a lo largo de toda la noche había estado calentándolo prudentemente, empecé besándole la boca, bajé por su cuello, chupé sus pezones y proseguí bajando hasta llegar hasta su pene, me lo comí completo, lamí la cabeza, entonces el leño, masajeé con la lengua sus huevos, volviendo a subir para metérmela en la boca todo cuanto podía y más, me agradaba ver su cara cuando se la chupaba, se volvía ido, jadeaba y a mi me excitaba mucho verle de esta forma, en esos instantes lo sentía en mi poder.

No le dejé correrse, deseaba hacerle padecer un poco, deseaba que me desease todavía más, con lo que me tumbé en cama y le dejé hacer a su antojo. Se fue derecho al grano estaba excitadísimo, con lo que me abrió las piernas y metió su cabeza entre ellas para comerme el coño, el que estaba muy mojado ya, me lamió el clítoris, le daba pequeños bocados, bajaba hasta mi agujero y metía la lengua en él tal y como si fuera un pequeño pene, me lamía el ano y metía un dedo en él mientras que volvía a mi clítoris con la lengua, si me hizo tener el primer clímax enseguida, de tal modo que muy suavemente empezó a subir por mi cuerpo con su lengua, chupando mi ombligo y después mis tetas hasta el momento en que otra vez estaba preparada para seguir. Además de esto había algo que pasaba por mi cabeza y me excitaba, sabía que hasta el mínimo estruendos que hiciese lo oirían sus compañeros y de solo imaginar la paja que se estarían haciendo a costa mía me ponía desquiciada.

Mi novio prosiguió besándome, hasta el momento en que me puso en 4 patas y me penetró desde atrás, decidí entregarme a ese clímax y hacer que esos 2 oyesen como me follaba, deseaba que se excitasen, sabía que me oían pues el piso era pequeñísimo, con lo que al llegar al clímax chillé tal y como si absolutamente nadie pudiese oírme, me agradaba la situación, mas me agradó considerablemente más otra cosa, cuando miré cara atrás Ana y Manuel estaban en la habitación, tanto mi novio como nos quedamos un tanto perplejos no sabíamos que hacer ni que pretendían , aparte de estar impresionados por el reciente clímax que habíamos tenido. Mas pronto todo se desencadenó solo.

Ana apartó a mi novio de mí, cogió su pene y comenzó a lamerle el semen que todavía tenia de la corrida que terminaba de tener conmigo, lo hacía realmente bien la muy puta, se le apreciaba excitada y enseguida a mi novio volvió a parársele. Manuel mientras se había echado sobre mí completamente desnudo me besaba el cuello y las tetas mientras que metía 2 dedos por mi coño, me estaba volviendo desquiciada, sobretodo por ver a mi novio haciendo un 69 con Ana, Manuel al verme tan excitada se echó sobre la coma y me subí sobre él, miré su poya, era considerablemente mayor que la de Antonio y eso que la de mi novio no era pequeña, unos diecinueve cm, mas esta debía medir cuando menos veinticinco, me dio un tanto de temor su tamaño, mas deseaba gozar ese instante y me senté sobre ella de un solo movimiento, con lo excitada que estaba no me hizo daño el tamaño, estaba como ida deseaba correrme sobre Manuel, deseaba que Antonio me viese disfrutar y me encantaba verle penetrando a Ana, con la que ya había alterado de situación y se la metía, la muy guarra gozaba tanto como , me miraba con ojos de deseo, las 2 tuvimos un clímax prácticamente al unísono y los chicos nos solicitaron que nos besásemos, llegados a ese punto todos nuestros prejuicios nos daban igual con lo que comenzamos a besarnos y a tocarnos, estábamos otra vez excitadas y habíamos hecho que los chicos se empalmasen otra vez, nos tumbamos de lado y nos ponemos en un 69 y nos comimos mutuamente el chochito, mientras que se pajeaban mirándonos, les excitaba vernos juntas y a nosotras que nos mirasen de manera que tuvimos otro clímax más mientras que vertían su leche sobre nosotras. Al final quedamos todos dormidos entrelazados. Jamás más hemos vuelto a hacerlo los 4 juntos, mas prosigo siendo amiga de Ana y con ella sí que he vuelto a tener relaciones acordándonos de aquella fantástica noche. En la actualidad absolutamente nadie sabe que nos proseguimos acostando, ni tan siquiera Antonio, mas esa mujer hace que tenga los mayores clímax que se puedan sentir. Mas eso ya os lo voy a contar en otro instante.

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